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Tristana I. Vásquez

¡Hola! Bienvenidos y bienvenidas a esta esquinita. A este pequeño espacio que con mucho amor (y culitrinqueria) les he preparado.

Mi nombre es Tristana, pero la mayoría de los que me conocen me dicen Tris. Tengo dos hijas poderosas, Camila y Génesis, y un hijo épico, Yadiel. Me levanto todos los días (menos cuando se queda a dormir en el sofá de la sala) al lado de Carrasquillo, quien me ha enseñado a amar más allá de lo que ven nuestras narices. Soy parte de una familia fenomenal liderada por mujeres. Mami, Mónica y Mélanie, son el mejor equipo ever. Mi vida también se alimenta con el amor que me envía desde el cielo mi papá. Me reafirmo que una de mis mayores bendiciones son mis amigas; sin ellas, mi mundo no se vería igual. Y que les puedo decir, mi Dios (que es el mismo de siempre aunque lo llamen por otros nombres) está brutal. Vivir sintiéndolo, es lo mejor que me ha pasado.  

Tengo varios diagnósticos a mis espaldas, y vivo a diario con dolor. Otro día, hablaremos de eso. Hoy, solo quiero decirte que estoy aquí, caminando contigo. Sanando externamente, pero más que nada, internamente.

Trabajo como Consultora de Negocios y estoy Certificada por el Institute of Integrative Nutrition como Coach de Salud y Nutrición Integral.

Me presento ante ti, no como alguien que tuvo una dificultad y viene a contarte como la resolvió. Sino como una mujer que experimenta a diario lo bonito y lo difícil,  y reconoce que cuidarse a nivel físico, emocional y espiritual es requisito para una vida de bienestar. Estoy aquí, porque después de años peleando con el miedo, reconocí que lo que comparto sobre mi historia es de bendición para otras personas. Estoy aquí para prestarte mis palabras. Mis experiencias. 

Estoy aquí, para que si en algún momento lo necesitas, uses mi voz. 

Tris 

 

PD – También estoy aquí para ver si en algún momento puedo conocer a Chayanne. Pero tú no estás listo o lista para esa conversación. 🙂 

“ El milagro no es mi sanación. La sanación fue el resultado. El milagro sucedió cuando me di cuenta de que lo único que me iba a dar ese resultado, era el amor.